Nos acostumbramos.

A que estén.

A que digan “buen día” desde la otra habitación.

A que se rían fuerte con algo que no escuchamos bien.

A que dejen la taza mal puesta.

A que estén ahí… siempre.

Y entonces dejamos de mirar el milagro.

Nos saludamos sin mirarnos.

Nos despedimos sin abrazar.

Vamos perdiendo el ritual por pereza, rutina, o porque creemos que no hace falta.

Que habrá otro día.

Que después lo decimos bien.

Que el amor se sobreentiende.

Pero no siempre hay después.

No siempre se vuelve a entrar por la misma puerta.

No siempre se puede decir “te quiero” mañana.

Y entonces, lo cotidiano, lo insignificante, se revela como lo más sagrado.

Porque cada saludo es una bienvenida a la vida compartida.

Y cada despedida, una promesa de volver.

No son gestos menores.

Son altares diarios.

Son pequeñas formas de decir: “Estoy. Te veo. Me importás.”

Hoy me propongo mirar con más intención.

Decir “hola” como si fuera la primera vez.

Y “chau” como si no quisiera irme.

Porque no quiero dar por sentado lo que es.

Un regalo extraordinario.

✨ Gracias por leerme.

Y tú, ¿qué saludo o despedida cotidiana se ha vuelto tu pequeño altar?

Posted in

5 respuestas a “El milagro cotidiano de saludar y despedir”

  1. Avatar de Addy
    Addy

    Gracias Joselyn , por compartir tan hermosas palabras que tienen un valor incalculable para cada Padre/Madre ante sus hijos. Todo ese intercambio de afectos que se convierten en un ritual de sonrisas, besos, abrazos, y nos parece eterno y un día como una estrella fugaz desaparece, porque simplemente han llegado a la adultez. Un logro para nosotros como padres que tiene un alto costo, la lejanía del afecto de nuestros hijos. Estas palabras, Tus palabras , me han ayudado a recordar que aun tengo la oportunidad de compartir más tiempo con ellos. Felicitaciones por este nuevo proyecto. Un abrazo. AA.

    Le gusta a 1 persona

    1. Avatar de Joselyn Ortega

      Querido Addy,
      Gracias a ti por tomarte el tiempo de escribirme con tanta sinceridad. Tus palabras me confirman que esto de compartir no es un monólogo, sino un diálogo que me enriquece y me retroalimenta profundamente 💛.
      Leer cómo cada texto resuena en tu propia experiencia me recuerda que lo cotidiano es más poderoso de lo que creemos: un saludo, un abrazo, un gesto, se convierten en puentes que nos sostienen incluso en la distancia.
      Me llevo de tu mensaje la certeza de que seguimos aprendiendo juntos a atesorar lo simple.
      Un abrazo grande,
      Joselyn ✨

      Me gusta

  2. Avatar de Antonio Gómez Rodríguez

    Estoy de acuerdo contigo que nos acostumbramos a lo cotidiano y lo que es una novedad luego es habitual sin valorar que en algún momento no se podrá realizar. Pienso que debemos abrazar, tocar, besar y decir nuestros sentimientos como un te quiero siempre ya sea familiar o amigo o persona importante para nosotros ya que el tren pasa por nuestra estación dándonos la oportunidad que una vez pasada no hay vuelta atrás. Siendo muy importante que la otra persona aunque lo sienta sepa que nos importa

    Gracias…

    Le gusta a 1 persona

    1. Avatar de Joselyn Ortega

      Así es Tony, no te imaginas cómo vamos a guardar en el corazón todo esos bailecitos para el café, los paseos de Nala, los vinitos…pero sobre todo nuestras conversaciones.

      Me gusta

  3. Avatar de Carlos Peralta
    Carlos Peralta

    Me gustaría agregar lo poderoso que se vuelve un saludo a una persona que aunque no sea cercana a ti o lo has visto pocas veces en tu vida pero la llamas por SU NOMBRE.

    Hola Juan!!! Hola Pedro!!

    Signica que no solo es por simpatía el saludo sino que algo te importa de ese otro ser humano que tomaste la decisión de aprenderte su nombre.

    Le gusta a 1 persona

Replica a Antonio Gómez Rodríguez Cancelar la respuesta